Por: Richard Bardenstein

En un movimiento muy esperado por la industria local del cannabis, el Ministro de Economía e Industria de Israel emitió una orden el 13 de mayo de 2020 en donde se incluye el cannabis y los productos derivados de este a la lista de bienes permitidos para la exportación. La orden, firmada por el ministro saliente Eli Cohen en los últimos días antes de que el nuevo gobierno de Israel tomara posesión, permite a los productores israelíes exportar una variedad de productos de cannabis después de recibir una licencia del Ministerio de Salud. Muchas compañías de cannabis israelíes, han estado esperando ansiosamente esta aprobación con el objetivo de comenzar a expandir sus ventas más allá del mercado médico local que, si bien es robusto, está limitado a Israel (aproximadamente 60,000 usuarios médicos con licencia y 25 toneladas por año). Las estimaciones del tamaño del mercado israelí de exportación de cannabis medicinal van desde $ 100 millones por año hasta varios cientos de millones de dólares anualmente. “Este es un paso significativo para los exportadores y la industria israelí [del cannabis], que permitirá tanto la expansión de las oportunidades de exportación en la industria, como el aumento del empleo … en el campo, especialmente a la luz de la demanda mundial de productos de cannabis medicinal de Israel“, dijo el ministro Cohen en un comunicado. El día que se emitió la orden, varias de las compañías de cannabis más grandes de Israel que cotizan en bolsa registraron ganancias de dos dígitos en el precio de las acciones.

Los productores acreditados, pueden solicitar una licencia de exportación a partir del 12 de junio; fecha en que la orden entra en vigencia. Sin embargo, todavía no está del todo claro cuántas licencias de exportación se otorgarán o con qué rapidez. Durante las deliberaciones previas a la emisión de la orden, los representantes del Ministerio de Salud dijeron que aún necesitan contratar a los empleados necesarios para manejar el proceso y, que probablemente comenzarán con una pequeña cantidad de licencias; en cualquier caso, condicionarán cualquier proceso de exportación, incluso después de que se hayan emitido licencias, para tener una disponibilidad suficiente para el suministro del mercado médico local. También tienen la intención de que se requiera aprobación individual para cada envío. Actualmente, hay diez productores israelíes con licencia para cultivar y producir productos de cannabis y muchas docenas de solicitantes, luego de una reforma introducida en el 2018.

Como parte de la orden, se modificaron las regulaciones aduaneras de Israel para incluir una amplia variedad de productos de cannabis para exportación; dentro de estos se encuentran las plantas, flores, semillas, brotes, resina, aceites (excepto aceites hechos de semillas de cannabis), tinturas, jarabes, cremas, extractos y cannabinoides individuales. En términos de tipos de productos, se permiten porciones individuales o en paquetes, tabletas o cápsulas, cigarrillos enrollados, parches, dispositivos de inhalación y más.

Por supuesto, los exportadores deberán obtener la aprobación reglamentaria de los Estados a los que pretendan exportar. Para los productores israelíes, los países europeos han sido vistos cada vez más como el mercado más prometedor; esto, dada su proximidad a Israel, la sólida base del comercio israelí con los países de la UE y la rentabilidad potencial de las ventas médicas en Europa. Sin embargo, de los productores autorizados en Israel, solo uno (BOL) tiene actualmente la certificación EU-GMP y, otro (Panaxia) está esperando los resultados de la visita de los reguladores europeos a sus instalaciones. Como anticipación a la apertura del mercado, varias compañías israelíes han realizado acuerdos de suministros con compañías europeas y canadienses.

Los exportadores israelíes, ingresarán a mercados cada vez más competitivos debido a una tendencia a la baja en los costos de producción en países como Portugal y otros que están ingresando a la economía del cannabis; particularmente en América Latina y África. Muchos productores nacionales buscan centrarse en la calidad de sus productos, sus conocimientos agrícolas acumulados y las adiciones de propiedad intelectual innovadora, como nuevas cepas y tecnologías en crecimiento, para diferenciar su oferta de sus competidores.